Por Juan Pablo Ojeda
Este martes 25 de noviembre, la Ciudad de México se pinta de manifestaciones, marchas y bloqueos que ponen a prueba la paciencia de conductores y transeúntes. El día no es casualidad: coincide con el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, y varias organizaciones convocaron movilizaciones para exigir justicia y visibilizar la violencia machista que todavía golpea al país.
Desde muy temprano, el Centro de Comando, Control, Cómputo y Contacto Ciudadano (C5) de la Ciudad alertó sobre afectaciones viales graves en varias vialidades del Centro Histórico y alcaldías como Cuauhtémoc, Coyoacán, Iztapalapa y Tláhuac, por los diversos eventos programados.
Habrá al menos tres marchas principales: una partirá a las 11:00 h desde el Ángel de la Independencia con destino al Zócalo, otra saldrá a las 15:00 h del Monumento a la Revolución, y una última a las 15:30 h desde la Glorieta de las Mujeres que Luchan rumbo al Hemiciclo a Juárez y luego al Zócalo. Además, se esperan nueve bloqueos en puntos clave, como Paseo de la Reforma, Bucareli, Digna Ochoa, y Calzada San Antonio Abad.
Las autoridades también reportaron que durante el día se realizarán rodadas ciclistas y distintas concentraciones, lo que podría multiplicar las complicaciones viales.
Para quienes usan su vehículo, el llamado es claro: anticipen sus traslados, revisen rutas alternas y estén pendientes de los reportes del C5. Las avenidas que suelen saturarse, como Reforma, Avenida Juárez, Eje Central y 5 de Mayo, podrían tener cierres intermitentes según avance la movilización.
Más allá de la logística, el trasfondo es profundo: las protesta de hoy buscan que la violencia machista deje de ser invisible, y que haya cambios estructurales para proteger a las mujeres. En este contexto, la ciudad esta movilizada, y la movilización no es solo física: es simbólica, urgente y reivindicativa.