Fiscal del Edomex atribuye tiroteo en Teotihuacán a padecimiento mental del agresor

 

Por Juan Pablo Ojeda

 

El fiscal general de Justicia del Estado de México, José Luis Cervantes Martínez, concluyó de manera preliminar que el ataque armado ocurrido el 20 de abril en la zona arqueológica de Teotihuacán fue producto de un grave padecimiento mental del agresor, Julio César Jasso Ramírez. Tras 22 horas de investigaciones, la fiscalía ha determinado que el atacante operaba bajo una realidad propia, desconectado del entorno, lo que lo llevó a cometer el acto de violencia homicida en el sitio histórico.

El análisis de la escena y las pertenencias del tirador revelaron un nivel de preparación previa inusual. Jasso Ramírez portaba 52 cartuchos útiles y documentación que vincula directamente su comportamiento con la masacre de Columbine de 1999. Según el fiscal, el sujeto no solo actuó solo, sino que intentó emular un ataque de alto impacto mediante literatura y manuscritos alusivos a aquel caso histórico de violencia escolar en Estados Unidos.

El armamento utilizado, un revólver Smith & Wesson calibre .38 Special, presentó dificultades técnicas para el rastreo institucional debido a su fabricación anterior a 1968. Pese a la colaboración de la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) de Estados Unidos, los registros de la época no permitieron identificar la procedencia del arma, lo que subraya la complejidad de controlar el flujo de armamento histórico en manos de particulares.

Sobre los gritos captados en video por testigos, en los que el agresor mencionaba un origen europeo de las víctimas, el fiscal Cervantes Martínez enfatizó que no existen elementos suficientes para tipificar el hecho como un crimen de odio por racismo. La línea de investigación se mantiene firme en la hipótesis de un trastorno psicopático, donde el individuo actuó bajo un sistema de creencias distorsionado y no por una ideología política o de discriminación organizada.

El operativo de contención terminó cuando elementos de la Guardia Nacional inmovilizaron al agresor tras herirlo en una pierna, momento en el cual Jasso Ramírez se privó de la vida. La cantidad de munición encontrada sugiere que, de no haber sido neutralizado rápidamente por las fuerzas federales, la capacidad operativa del tirador para prolongar la agresión habría sido mayor, aumentando potencialmente el saldo de víctimas.

Las autoridades del Estado de México reiteraron que el caso está circunstanciado en modo, tiempo y lugar, permitiendo cerrar la investigación sobre la participación de terceros. La Fiscalía continúa con los protocolos periciales para confirmar las condiciones de salud mental del sujeto, mientras se refuerzan los controles de acceso en el sitio bajo las nuevas directrices anunciadas por el Gobierno Federal.

Este evento ha puesto de manifiesto la necesidad de integrar protocolos de vigilancia más complejos en zonas turísticas, considerando no solo amenazas externas, sino también la posibilidad de actores solitarios con padecimientos mentales que buscan emular actos de violencia masiva. La coordinación con organismos internacionales y agencias de seguridad especializadas será fundamental para prevenir futuros incidentes de este tipo en espacios nacionales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *