Por Juan Pablo Ojeda
La Selección de Portugal ya está en México y el ambiente empieza a tomar forma de partido grande. Sin la presencia de Cristiano Ronaldo, el equipo europeo aterrizó en Cancún para encarar su duelo amistoso ante la Selección de México, en un encuentro que marcará la reinauguración del Estadio Azteca.
La llegada no pasó desapercibida, pero sí fue completamente controlada. Un fuerte operativo de seguridad rodeó al equipo desde su arribo al aeropuerto, evitando cualquier contacto con aficionados y medios. De ahí, traslado directo a su concentración en la Riviera Maya, donde buscarán algo más que descanso: adaptación.
¿Qué pasa, wey? 😂 Primeira paragem: Cancún 🛬🇲🇽 #VaiDarPortugal | #FIFAWorldCup pic.twitter.com/WZGe3jJkVk
— Portugal (@selecaoportugal) March 25, 2026
El plan es claro. El cuerpo técnico encabezado por Roberto Martínez quiere que sus jugadores se acostumbren primero al clima del Caribe antes de enfrentar el reto de la altura en la Ciudad de México. Por eso, durante varios días trabajarán en Cancún, afinando detalles físicos y tácticos.
En la convocatoria destacan nombres importantes que mantienen el peso del equipo: Bruno Fernandes, João Cancelo, Vitinha y Nuno Mendes. Una base sólida que, aunque sin su máxima figura, sigue siendo competitiva y peligrosa.
Esta visita no es casual. Portugal ya eligió la Riviera Maya como su base para el Mundial 2026, así que este viaje también funciona como ensayo: reconocimiento de instalaciones, clima y logística. Es decir, no solo vienen a jugar, también a medir terreno.
Agora, todos juntos! 🫂 Bem-vindo de volta, Paulinho 👉😌#VaiDarPortugal | #FIFAWorldCup pic.twitter.com/VmCcwyUaAB
— Portugal (@selecaoportugal) March 25, 2026
El itinerario marca que el viernes viajarán a la capital del país, donde cerrarán su preparación con el reconocimiento de cancha. El sábado será el momento clave: enfrentar al Tri en un estadio renovado que volverá a abrir sus puertas en un partido que promete intensidad.
Después del compromiso en México, el equipo luso no baja el ritmo. Su siguiente parada será Estados Unidos, donde se medirá ante la selección local en Atlanta, cerrando así su actividad de la Fecha FIFA.
Sin Cristiano en la cancha, pero con un plantel competitivo y un plan bien definido, Portugal llega a México con la mira puesta en algo más que un amistoso: dejar claro que sigue siendo una potencia que sabe adaptarse y competir en cualquier escenario.