Por Juan Pablo Ojeda
La presidenta Claudia Sheinbaum salió al paso de las nuevas críticas desde Washington y defendió que la cooperación entre México y Estados Unidos en materia de seguridad sí está dando resultados “muy contundentes”, siempre y cuando se mida con dos principios claros: respeto mutuo y responsabilidad compartida. Desde el Estado de México, la mandataria subrayó que el problema del narcotráfico no puede entenderse ni resolverse solo de un lado de la frontera.
Sheinbaum explicó que hablar de respeto mutuo implica confianza entre gobiernos y coordinación real, mientras que la responsabilidad compartida significa reconocer que a Estados Unidos también le corresponde una parte central del problema, especialmente en la reducción del consumo de drogas entre jóvenes. A su juicio, no es realista exigir resultados absolutos a México si del otro lado de la frontera no se atienden las causas de la demanda.
Sus declaraciones respondieron a un mensaje difundido por el Departamento de Estado de Estados Unidos, que reclamó avances “concretos y verificables” y calificó como “inaceptable” un progreso gradual frente a los retos de seguridad fronteriza. El señalamiento se dio en un contexto de tensión política, marcado por advertencias del presidente Donald Trump sobre posibles acciones contra cárteles del narcotráfico en territorio mexicano.
La presidenta recordó que, tras la reciente llamada entre el canciller Juan Ramón de la Fuente y el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, ambos gobiernos coincidieron en que es necesario “hacer más” frente a amenazas que son compartidas. En ese marco, Sheinbaum presentó cifras que, dijo, reflejan avances claros de la estrategia conjunta.
Entre los datos destacados mencionó una reducción del 50 por ciento en las incautaciones de fentanilo del lado estadounidense de la frontera, lo que atribuyó a que México está asegurando la droga antes de que cruce. A ello sumó el decomiso de cerca de 320 toneladas de distintos estupefacientes en territorio nacional, incluidas 51 toneladas aseguradas en operaciones marítimas, así como una disminución del 40 por ciento en los homicidios dolosos desde el inicio de su gobierno en octubre de 2024.
Sheinbaum también puso sobre la mesa un tema recurrente en la relación bilateral: el tráfico ilegal de armas. Recordó que el propio Departamento de Justicia de Estados Unidos ha reconocido que la mayoría de las armas aseguradas en México provienen de manera ilegal del vecino del norte, por lo que pidió reforzar las acciones para frenar ese flujo.
Además, insistió en que la cooperación no puede limitarse a México, ya que del lado estadounidense también existen redes de distribución de drogas y esquemas de lavado de dinero que deben ser investigados y sancionados. En ese sentido, defendió que hasta ahora ha habido buena coordinación, con extradiciones, intercambio de información y colaboración constante entre autoridades.
La mandataria recordó que, tras su conversación directa con Trump, quedó descartada cualquier intervención militar en México y adelantó que el diálogo continuará con nuevas reuniones bilaterales previstas para el 23 de enero y a inicios de febrero en Washington. Para Sheinbaum, el mensaje es claro: la cooperación sigue, pero debe basarse en confianza, corresponsabilidad y resultados de ambos lados de la frontera.