Por Juan Pablo Ojeda
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reiteró su llamado a una solución pacífica en el conflicto de Medio Oriente luego del fuerte aumento en los precios del petróleo registrado en los últimos días a nivel global. Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria explicó que la tensión internacional ha provocado movimientos bruscos en el mercado energético, lo que puede tener efectos directos en economías como la mexicana.
Sheinbaum señaló que el lunes se registró una disminución en los precios del crudo luego de dos factores que influyeron en el mercado. Por un lado, varios países anunciaron que podrían recurrir a sus reservas estratégicas de petróleo para estabilizar la oferta. Por otro, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su expectativa de que la escalada del conflicto no se prolongue demasiado. Estos mensajes ayudaron a que el precio del barril retrocediera respecto a los niveles que alcanzó durante el fin de semana.
Aun así, el aumento reciente ha sido significativo. El precio del petróleo llegó a superar los 110 dólares por barril, prácticamente el doble de lo que costaba hace apenas dos o tres meses. La tensión se intensificó después de ataques israelíes a instalaciones en Irán y del bloqueo del estrecho de Ormuz, uno de los puntos clave para el comercio mundial de petróleo. En ese contexto, el crudo WTI llegó a subir más de 60 por ciento en apenas una semana.
Para México, este escenario no es menor. Aunque el país produce petróleo, también depende de los mercados internacionales para diversos energéticos. Cuando el precio del crudo sube de forma abrupta, se generan presiones en el costo de las gasolinas, el tipo de cambio y la inflación.
Actualmente el gobierno federal mantiene estímulos fiscales al IEPS para amortiguar el impacto en los combustibles, pero estos mecanismos tienen límites si los precios internacionales continúan al alza. En paralelo, el dólar ya superó los 18 pesos y la inflación anual se ubicó alrededor de 4.02 por ciento.
Especialistas advierten que si el conflicto en Medio Oriente se prolonga, el barril de petróleo podría escalar a niveles de entre 120 y hasta 200 dólares, un escenario que recordaría las presiones inflacionarias globales registradas en 2022 tras la invasión rusa a Ucrania. En ese caso, el Banco de México tendría que evaluar si reduce tasas de interés para estimular la economía o si las mantiene altas para contener la inflación.
Durante la conferencia, la presidenta también abordó la situación de los mexicanos que se encuentran en la región afectada por el conflicto. Informó que hasta ahora se han registrado mil nueve ciudadanos mexicanos que han sido movilizados por tierra hacia zonas seguras y posteriormente repatriados mediante vuelos disponibles.
La mandataria aclaró que las personas que han regresado al país forman parte de la comunidad mexicana que se encontraba en Medio Oriente, y que hasta el momento no se reporta la llegada de refugiados de otras nacionalidades a territorio nacional.
En medio de un escenario internacional complejo, el gobierno mexicano insiste en la vía diplomática y en la necesidad de alcanzar un acuerdo de paz lo antes posible, tanto para evitar una mayor pérdida de vidas humanas como para reducir las presiones económicas que ya comienzan a sentirse en los mercados globales.