Por Juan Pablo Ojeda
El Mundial de Futbol 2026 representa una oportunidad económica importante para la industria restaurantera en México, pero también exhibe uno de sus mayores problemas estructurales: la falta de personal. La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) estima que el torneo podría generar entre 12 mil y 14 mil empleos temporales, aunque el sector ya arrastra un déficit de alrededor de 500 mil vacantes sin cubrir.
En conferencia de prensa, Claudia Ramírez del Palacio, presidenta ejecutiva de Canirac, explicó que esos empleos temporales serán clave para atender la demanda adicional de comensales nacionales y extranjeros durante los 13 partidos que se disputarán en México. Sin embargo, reconoció que el reto de fondo es estructural: muchos restaurantes operan apenas con el 80 por ciento de su plantilla.
Hugo Vela, presidente de la Asociación Mexicana de Restaurantes, dimensionó el tamaño del sector: emplea de manera directa a 2.5 millones de personas y cerca de cuatro millones si se consideran industrias relacionadas. Aun así, enfrenta una rotación anual que en promedio supera el 100 por ciento, y en algunos casos llega hasta 180 por ciento. En términos simples, eso significa que muchos establecimientos reemplazan a toda su plantilla cada año, lo que impacta en costos y calidad del servicio.
En el frente económico, las expectativas son moderadas. Aunque la Secretaría de Turismo ha proyectado hasta cinco millones de visitantes, el sector restaurantero maneja un escenario más conservador de entre 2.5 y 3 millones. Aun así, un estudio de Deloitte citado por Canirac calcula una derrama adicional en gastronomía de 562 millones de dólares, equivalente a 1.8 por ciento de las ventas anuales del sector, concentradas principalmente en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Para enfrentar el déficit laboral, Canirac firmó un convenio con la plataforma Chambas.AI, que opera vía WhatsApp y se enfoca en empleos operativos, con el objetivo de agilizar el reclutamiento. Además, se impulsan capacitaciones gratuitas en hospitalidad, protocolos de atención, estándares internacionales e incluso inglés, buscando elevar la competitividad ante la llegada de turistas.
El Mundial también podría generar una competencia intensa por trabajadores entre sectores vinculados al evento, lo que el gremio describe como una posible “aspiradora” de talento. Por eso, la prioridad es clara: llegar a 2026 con plantillas completas y personal capacitado.
En síntesis, el torneo ofrece una ventana de crecimiento y visibilidad global, pero también pone bajo la lupa la necesidad de fortalecer el mercado laboral del sector restaurantero para capitalizar plenamente la oportunidad.