Por Bruno Cortés
La diputada Amancay González Franco puso sobre la mesa una propuesta que busca cambiar la manera en que México descubre a sus futuros atletas. La legisladora de Movimiento Ciudadano planteó una reforma para que las autoridades deportivas y los gobiernos federal, estatal y municipal dejen de esperar a que el talento llegue solo y comiencen a buscarlo activamente, sobre todo en las zonas más pobres y olvidadas del país.
La iniciativa propone modificar la Ley General de Cultura Física y Deporte para que exista un sistema permanente de detección de talento deportivo. En términos sencillos, la idea es crear programas públicos de visoría gratuitos y organizados que permitan encontrar niñas, niños y jóvenes con capacidades deportivas antes de que abandonen sus sueños por falta de dinero, apoyo o infraestructura.
Actualmente, muchas oportunidades deportivas en México dependen de escuelas privadas, clubes o academias que suelen ser inaccesibles para miles de familias. Eso provoca que muchos jóvenes con potencial nunca sean vistos por entrenadores o instituciones deportivas. La propuesta de González Franco intenta romper justamente con esa desigualdad.
El planteamiento establece que el Sistema Nacional de Cultura Física y Deporte, junto con la CONADE y los distintos niveles de gobierno, deberán coordinarse para diseñar mecanismos permanentes de evaluación y seguimiento deportivo en todas las disciplinas. Esto incluiría visorías públicas, evaluaciones técnicas, acompañamiento formativo y seguimiento académico para quienes sean detectados como talentos deportivos.
La intención no es únicamente encontrar futuros atletas de alto rendimiento, sino construir una política pública más amplia donde el deporte funcione como herramienta de inclusión social. La diputada sostiene que el derecho al deporte, reconocido en la Constitución, no debería quedarse solo en el discurso, sino traducirse en oportunidades reales para jóvenes que viven en comunidades marginadas.
Uno de los puntos centrales de la propuesta es que las visorías sean gratuitas y transparentes. En muchas ocasiones, las familias deben pagar visorias privadas o viajar largas distancias para que sus hijos sean observados por clubes o entrenadores. Con esta reforma, el Estado asumiría un papel más activo para garantizar igualdad de oportunidades.
Además, la iniciativa busca aprovechar mejor la infraestructura pública ya existente. La propuesta plantea facilitar el uso de espacios deportivos, organizar convocatorias en escuelas, proporcionar insumos deportivos y conectar a los jóvenes detectados con centros de alto rendimiento o incluso con clubes profesionales.
El diagnóstico que hace la legisladora parte de una realidad conocida en muchas regiones del país: mientras algunas zonas cuentan con instalaciones, entrenadores y programas deportivos constantes, otras apenas tienen canchas en condiciones mínimas. Esa desigualdad, señala el documento, termina cerrando puertas desde edades tempranas.
También advierte que durante años México dejó la detección de talento casi por completo en manos de iniciativas privadas. El problema es que eso limita el acceso de quienes no tienen recursos económicos y reduce las posibilidades de encontrar atletas en comunidades alejadas o de alta marginación.
La propuesta ya fue turnada a la Comisión de Deporte de la Cámara de Diputados, donde comenzará su análisis. En caso de avanzar, el país podría caminar hacia un modelo donde el talento deportivo no dependa tanto del nivel económico de una familia, sino de la capacidad y disciplina de cada joven.
En el fondo, la discusión va más allá del deporte profesional. Lo que se debate es si el Estado debe intervenir para garantizar que niñas, niños y adolescentes tengan oportunidades similares sin importar el lugar donde nacieron o cuánto dinero tengan en casa. Para Movimiento Ciudadano, el deporte también puede convertirse en una política pública de movilidad social, prevención de violencia y bienestar comunitario.